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PRESENTACIÓN OBJETIVOS La educación
forma pueblos,
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El Instituto de Fomento e Investigación Educativa, A.C. (IFIE), organizo este Foro con el auspicio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). El IFIE, fundado en 1988, es una institución privada, independiente, no lucrativa. Su misión es contribuir al mejoramiento continuo de la educación pública y privada en México, mediante investigaciones que aporten elementos de juicio y coadyuven a la formación de consensos para la puesta en práctica de los cambios e innovaciones que exige la excelencia educativa a nivel nacional. Al ser aceptada su inscripción en el Registro Nacional de Instituciones Científicas y Tecnológicas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), se ha reconocido la labor del IFIE en el campo de la investigación educativa. En la actualidad los mexicanos anhelamos vivir en una sociedad próspera, segura y justa. Si bien tratamos de explicar las causas de los problemas económicos y sociales que padecemos en términos de la incompetencia y corrupción de personas y grupos, tenemos que reconocer que la raíz de estos problemas se debe a que nuestra educación familiar y escolar no ha sabido formar a los hombres y mujeres íntegros, responsables y competentes que demanda el México actual. Necesitamos de una educación de amplia cobertura y elevada calidad como prerrequisito para lograr la modernización del país. En una sociedad cada vez más global, tecnológica, cambiante y competitiva, cobra especial relevancia analizar el papel de la educación en el progreso de nuestro país. Es indudable que la educación influye sobre el desarrollo económico y social, pero también es afectada por las políticas económicas, demográficas, de salud y sociales de los sectores públicos y privados. |
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SÍNTESIS
DE LAS PONENCIAS
yMEMORIAS DEL FORO EVALUACIÓN
DE LA EDUCACIÓN BÁSICA POR LOS PADRES DE FAMILIA ·
DR.
ENRIQUE ALDUNCIN ABITA Doctor en Matemáticas,
Universidad de Essex, Inglaterra (1980). Director General de Alduncin y
Asociados Principales publicaciones: Los Valores de los Mexicanos;
México entre la Tradición y la modernidad; México en Tiempos de Cambio;
Población, Educación y Empleo en México: Dinámica de Sistemas y
Lineamientos de Política. ·
MAESTRO
FRANCISCO MENDOZA TREJO Maestro en Administración de
Negocios, Universidad de California, Estados Unidos (1969). Fundador de las Maestrías de
Administración, Dirección Internacional y Finanzas en el Instituto Tecnológico
Autónomo de México (ITAM). Catedrático en el ITAM y en
la UNAM. Presidente Ejecutivo del
Instituto de Fomento en Investigación Educativa A.C. (IFIE). Una de las líneas de
investigación que el Instituto de Fomento e Investigación Educativa, A.C.
(IFIE) ha venido desarrollando es la calidad en los servicios educativos,
dentro de esta línea creemos que los padres de familia son un punto medular.
Es por esta razón que surge la idea de realizar una encuesta que mostrara la
opinión que tienen los padres de familia de la educación básica que reciben
sus hijos en las escuelas. Las áreas de investigación
que se plantearon al realizar la encuesta fueron las siguientes: 1.
Grado de satisfacción de los padres en relación a las escuelas. El
objetivo fue conocer la opinión y desempeño de los profesores, el nivel de
exigencia y participación, comunicación con maestros y directivos, motivación
y aprovechamiento de los hijos, estado físico de las instalaciones,
suficiencia de salones, laboratorios, bibliotecas e instalaciones deportivas. 2.
Elección de escuela. Características de los padres que eligen
escuela, criterios de elección, importancia para los padres de poder elegir
escuela. 3.
Derecho a la Información. Conocer que tanto están los padres
informados respecto a la educación que reciben sus hijos (evaluaciones de
desempeño tanto de enseñanza como de aprendizaje), quién debe hacer la
evaluación y el derecho que tienen de estar informados. 4.
Nivel de compromiso, exigencia y participación de los padres en la
educación de sus hijos en aspectos relacionados con su educación. 5.
Nivel de autonomía de las escuelas. La opinión de los padres en
relación a las decisiones académicas y administrativas que deberían tomarse
a nivel escuela, así como la participación de ellos en estas decisiones. FINANCIAMIENTO, INCENTIVOS Y REFORMA EDUCACIONAL ·
DR.
PABLO ALBERTO GONZÁLEZ SOTO. Doctor en Economía y Maestro
en Filosofía, Universidad de Cambridge, Inglaterra (1996). Director del Fondo para el
Estudio de Políticas Públicas y Asesor del Ministerio de Educación. Principales publicaciones: Análisis de la política de
educación superior en Chile (Perspectivas, Universidad de Chile);
Financiamiento de la educación superior en Chile (Financiamiento de la
educación en América Latina, UNESCO-PREAL, 1998). Este artículo revisa los
principales aspectos relacionados con el financiamiento de la educación en
Chile en las últimas dos décadas y las proyecciones futuras, considerando: a)
Los argumentos a favor y en contra de un régimen de financiamiento de
la educación basado en un subsidio a la demanda, en la modalidad implantada
en Chile hace casi dos décadas. b)
Los otros recursos
canalizados a la educación subvencionada y los fundamentos técnicos de estos
canales alternativos. c)
El desafío de cambio de escala de operaciones del sistema representado
por la reforma educacional, en particular la jornada completa. d)
La focalización de los recursos públicos. En este marco, la eficiencia
del sistema plantea tres desafíos principales futuros, los que no requieren
grandes cantidades de recursos: alternativas institucionales que reduzcan los
incentivos a la segmentación del sistema y mejoren la equidad; el
fortalecimiento de la “voz” de los consumidores; y la coordinación de las
políticas sociales en el nivel local. EDUCACIÓN MORAL EN UNA SOCIEDAD PLURALISTA ·
DR.
WOLGANG BREZINKA Doctor en Filosofía,
Universidad de Innsbruck. Experiencia docente de más de
35 años y Catedrático actual en Ciencia Educativa en la Universidad de
Constanza, Alemania. Miembro de la Academia
Austriaca de Ciencias desde 1992. Las acciones educativas son
principalmente medios para conseguir fines. En muchos casos, son medios
inadecuados. El éxito educativo depende de la existencia de muchas
condiciones culturales. Los fines u objetivos de la educación moral son
disposiciones personales hacia acciones moralmente buenas, denominadas
virtudes. Las virtudes sólo pueden ser adquiridas a través de un proceso de
aprendizaje enmarcado bajo condiciones culturales que son favorables a las
mismas. Entre estas últimas, es indispensable la membresía o pertenencia a
un grupo primario con fuertes lazos emocionales y un estable orden vital. Los
prerrequisitos indispensables para una educación moral exitosa son aquellos
acuerdos mutuos sobre normas básicas, particularmente aquellas relativas al
ideal de un carácter bueno, permanencia relativa en las convicciones morales
y en el control social. Estas condiciones culturales prevalecieron en
sociedades cerradas premodernas caracterizadas por sus vigorosas tradiciones;
pero estas condiciones se redujeron en sociedades de masas, movibles, abiertas
y moralmente pluralistas. En este entorno, se espera que los padres y los
maestros compensen las condiciones culturales prevaleciente, mismas que son
inadecuadas para inducir el aprendizaje espontaneo de las virtudes morales vía
la imitación y la familiarización de virtudes a través de los hábitos. Se
intenta lograr esta compensación principalmente a través de la instrucción
racional, discusión, intercambio de argumentos y de la persuasión oral. Pero
estos medios, por si solos, son insuficientes para conseguir los resultados
esperados. Estos sólo pueden ser efectivos dentro de un sistema amplio de
causales. Entre estos últimos se encuentran la creencia en ideales
compartidos y en normas positivas de conducta, ejemplos buenos y soporte
emocional por parte del propio grupo, incluyendo sanciones positivas y
negativas. En una sociedad pluralista,
los sistemas de creencias, incluyendo los ideales personales, difieren
ampliamente. Bajo estas condiciones, las tareas de la educación moral pueden
lograrse sólo mediante una división del trabajo educativo entre
organizaciones públicas y privadas, entre el sistema de escuelas
estatales e instituciones no gubernamentales como las familias y grupos
relacionados unidos por ideales y creencias similares. La educación pública
debe concentrarse en los ideales básicos que todos los miembros de la
sociedad deben tener en común. Estos abarcan el conjunto mínimo de virtudes
que son indispensables para la aptitud de los ciudadanos individuales y para
el orden de la vida comunitaria. En una sociedad secularizada, liberal y
pluralista, este polar de valores comunes es limitado y - por si mismo -
insuficiente para guiar significativamente una vida individual. Por lo tanto,
la educación que imparte el estado liberal y confesionalmente neutro, sólo
puede ser una educación incompleta o parcial. . Requiere ser complementada
por entidades educativas fundadas en creencias especificas, valores e ideales
que no pueden ser difundidos por el estado, pero que son necesarios, tanto
para el bienestar de los ciudadanos individuales, como para mantener la cohesión
social como un todo. CAMINOS PARA UNA EDUCACIÓN EXITOSA ·
DR. SIEGFRIED UHL. Maestro de gramática escolar,
Maestro en Artes y Doctorado (1990), Universidad de Constanza, Alemania. Conferencista universitario en
el Instituto de Eduecologia General e Investigación Educativa Empírica
(Universidad de la Educación), Thuringia, Alemania. Principales publicaciones: Los medios de la educación
moral y su eficacia (Editorial Herder, 1997). Actualmente, frecuentemente se
considera que las probabilidades de tener éxito en la educación son muy
reducidas. A pesar de esto, investigación empírica muestra que aún existe
alguna esperanza. Una buena educación si hace una diferencia. En este estudio
voy a discutir algunas variables que han mostrado tener una influencia
positiva en los resultados educativos. Entre estos factores se encuentran
características del educador y de la manera en que él actúa, características
de la escuela, y características
de grandes instituciones societales en las que los niños crecen. Una de mis
conclusiones será que, como regla general, el éxito educativo es mayor en
una sociedad que posee instituciones moralmente sólidas que ofrezcan
orientación tanto adultos como a niños y a adolescentes. LOS DERECHOS Y LAS RESPONSABILIDADES QUE LOS INDIVIDUOS, LOS PADRES DE FAMILIA Y EL ESTADO TIENEN RESPECTO A LA EDUCACIÓN BÁSICA. ·
DR.
JOSÉ ANTONIO IBÁÑEZ-MARTIN. Doctorado en Filosofía,
Universidad Complutence (1972). Catedrático de “Filosofía
de la Educación” desde 1980, Universidad Complutence. Presidente del Instituto
Europeo de Iniciativas Educativas. Ha publicado más de 90
trabajos y ha obtenido 7 premios. Cada día se subraya más que
el ser humano tiene una ineliminable dimensión histórico-social, lo que
obliga a preguntarse siempre por los antecedentes de cualquier problema si
queremos encontrar para ellos una solución satisfactoria. En el tema que vamos a tratar
considero que hay cuatro etapas claramente distintas: a) El Antiguo Régimen,
b) La Ilustración, c) La Tardomodernidad, d) El Postmodernismo y la plural
reflexión sobre los Derechos Humanos. Veamos sus principales
características. El Antiguo Régimen se
caracterizó por la despreocupación social hacia la institución escolar.
Muchos consideraban que la escuela era simplemente un toque de distinción,
absolutamente irrelevante para la mayoría, cuando no peligroso para la
estabilidad del poder. La Ilustración promueve un
cambio radical de esta mentalidad. Serán las luces de la razón las que
disiparán la noche de la ignorancia y del fanatismo, siendo así necesaria la
organización de un sistema de instrucción “ digno y propio de un pueblo
libre”. Tal sistema, y seguimos refiriéndonos al famoso informe dirigido
por Manuel Quintana en 1813, se
construirá sobre los siguientes principios: debe ser universal,
es decir, dirigido a todos, uniforme
pues los conocimientos necesarios a todos para ejercer los derechos de
ciudadanos han de ser comunes a todos, debiéndose seguir las obras que estén
a la altura de los tiempos y los métodos considerados más eficaces, público,
lo que significa una política sin puertas cerradas, abriendo las aulas también
a los que no están oficialmente inscritos, gratuito,
pues el profesorado no debe depender de las inciertas pensiones de los alumnos
y libre, pues todos tienen derecho a
enseñar lo que saben y nada hay más odioso y destructor del progreso que los
privilegios exclusivos. En la Tardomodernidad se
realiza un reenfoque importante de los anteriores principios, al subrayarse
ciertas ideas cuyos gérmenes se encuentran también en la Ilustración. Universalidad y uniformidad se ponen en relación con la construcción
de la identidad nacional: la escuela pasa a ser un gran crisol que pretende,
como diría Dewey, conseguir un resultado “nobler and finer” de lo que son
los diversos orígenes de los escolares. En ese sentido, se cambia el
significado de lo público, que se
iguala al concepto francés de servicio
público, como actividad propia del Estado. De esta forma entra en crisis
el principio de libertad, pues
cualquier iniciativa en el mundo de la educación pasa a considerarse como
sospechosa, calificándose de potencialmente divisiva de la unidad del cuerpo
social. además, muy en contra del Informe Quintana, para el que en la primera
enseñanza tenía un lugar importante la religión y la moral o de lo que
afirma Andrés Bello en 1843, cuando pide la preocupación de la Universidad
por la causa de la moral y la religión, la tardomodernidad construye un
modelo educativo sustancialmente laico en el que la laicidad se entiende desde
el silencio hasta abierta persecución a la religión. En el modelo de la
tardomodernidad, cuya edad de oro se encuentra con Jules Ferry y Horace Mann,
entra en crisis con Auschwitz y con la Declaración Universal de Derechos
Humanos. Es evidente que hoy coexisten formas muy distintas de entender la
organización del sistema educativo, que llegan incluso a poner en tela de
juicio su misma existencia pero cada vez adquiere más fuerza la idea de que
tal sistema no debe, en absoluto, ser abolido, aunque si construidos sobre los
principios de la educación como derecho, de la responsabilidad solidaria y no
discriminativa en la satisfacción del derecho a la educación, de la verdadera libertad de educación y enseñanza, de la
subsidiaridad en el ámbito educativo y de la armonía de lo uno con lo múltiple.
Una profundización en todos
estos principios arroja una nueva luz sobre los derechos y las
responsabilidades que los individuos, los grupos sociales y el Estado tienen
respecto a la educación básica. PROMOVIENDO UNA PARTICIPACIÓN EFECTIVA DE LOS PADRES EN LA EDUCACIÓN: LECCIONES DERIVADAS DE UNA COMPARACIÓN DE LOS PROCESOS DE REFORMA EN MÉXICO Y EN NICARAGUA. ·
ALEC
IAN GERSHBERG Maestro en Artes y Doctor por
la Universidad de Pennsylvania, Estados Unidos
(1990 y 1993). Tesis doctoral:
“Descentralización fiscal, relaciones intergubernamentales y financiamiento
educativo: consideraciones sobre el bienestar y la eficiencia sobre los gastos
y los resultados educativos en México”. Profesor de Política de
Educación Pública y Administración Financiera de Organizaciones No
Lucrativas, Escuela de Graduados Robert J. Milano de Administración y Política
Urbana (New School for Social Research, Nueva York). A pesar de la tendencia de
incrementar la participación parental en la administración escolar, sabemos
muy poco acerca de que formas de participación funcionan; tampoco sabemos lo
suficiente acerca de la naturaleza del proceso de reforma que estimula a las
formas de participación más constructivas. Ester artículo compara las
experiencias de procesos de reforma en Nicaragua y en México y encuentra que
ciertas responsabilidades --principalmente la administración de recursos y
del personal-- deben ser otorgadas por los gobiernos a los grupos de
participación a fin de que estos solidifiquen su posición y sean
funcionales. Este artículo propone que la participación puede jugar un papel
constructivo en la administración educativa. pero que no es un fin en sí
misma, así como tampoco puede ser simplemente ordenada por un mandato legal.
El tiempo y el esfuerzo aportado por los padres de familia deben ser
considerados como cualquier recurso escaso y orientarlos a su empleo más
productivo. EL FINANCIAMIENTO DE LA EDUCACIÓN BÁSICA EN EL MARCO DEL FEDERALISMO. ·
DR.
PABLO LATAPÍ SARRE Doctor en Filosofía,
Universidad de Hamburgo, Alemania. Investigador Titular C,
definitivo, de tiempo completo, del Centro de Estudios Sobre la Universidad. Distinciones: - Premio nacional de Ciencias
y Artes, en el Area de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía, compartido
con el Dr. Enrique Flores Cano
(1996). - Primer Lugar en el Certamen
en Investigación sobre Educación y Economía convocado por el IFIE, 1999. ·
LIC.
MANUEL IGNACIO ULLOA HERRERO Lic. en Economía, Escuela
Nacional de Economía de la UNAM. Director de Educación y
Prospectiva, S.C. Primer Lugar en el Certamen en
Investigación sobre Educación y Economía convocado por el IFIE, 1999. El estudio es el reporte final
de una investigación sobre las relaciones financieras entre la Federación y
los estados respecto a la educación básica; se centra en el problema de la
distribución a las entidades federativas de los recursos federales asignados
a este rubro. Se efectúa un diagnóstico de
la situación actual. muestra que no existen criterios claros ni consistentes
que normen la distribución, a las entidades federativas, de los recursos
federales para la educación (y específicamente para la educación básica),
y que prevalecen desigualdades inexplicables al interior de los subsistemas
educativos de los estados. Se proponen elementos para
elaborar propuestas de solución. Estos elementos son de dos clases: criterios
y escenarios. Se proponen cuatro criterios de distribución de los recursos
federales: el resarcitorio (que contempla “resarcir” a los estado por los
recursos tributarios y no tributarios que aportan al erario federal); el del
esfuerzo financiero que para destinar recursos a la educación hace cada
entidad; el de la eficiencia con que operan los subsistemas educativos; y el
de las necesidades de compensación. Cada criterio se opera mediante
indicadores manejables. Con esos indicadores se construyen cuatro
“escenarios puros”, derivados de cada uno de los cuatro criterios, que
proyectan cual será la distribución de los recursos federales si ésta se
hiciera exclusivamente en función de cada criterio. Las principales aportaciones de la investigación son dos: una metodología de análisis y una herramienta (un rico Banco de Datos que permite realizar otros muchos análisis). Se presentan diversas fórmulas de combinación de los cuatro criterios como ejemplos para que el Congreso de la Unión por una parte y los equipos de los gobiernos estatales, la SEP y la SHCP por otra, hagan sus propias elaboraciones en la búsqueda de mejores fórmulas de distribución. De esta manera se espera contribuir a incrementar y mejorar las finanzas de la educación básica mediante un reordenamiento más congruente con nuestro régimen federal, y a que el financiamiento sirva como instrumento de planificación y desarrollo educativo, tanto en los estados como en la Federación. ELECCIÓN, EFICIENCIA Y EQUIDAD EN LA EDUCACIÓN. ·
DR.
DAVID ISTANCE Maestro en Filosofía y
Sociología, Oxford Inglaterra. Administrador Principal y
Gerente de Proyectos del Centro para la Investigación Educativa y la Innovación
(CERI) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
(OECD). Principales publicaciones: Education and Equity in OECD Countries (1997); High Quality Education and
Training for All (Main report to the 3rd meeting of OECD Ministers of
Education, 1992); The Teacher Today: Tasks, Conditions, Policies (1990). David Istance examinará
diferentes enfoque (y asuntos relacionados) con la promoción de la elección
de escuela por parte de los padres de familia, eficiencia y equidad en la
educación basado en un estudio de la OECD/CERI de mediados de los años
noventa y estudios subsecuentes a diferentes niveles educativos. El propósito
no es tanto la evaluación de ejemplos nacionales o locales, sino el
identificar las dimensiones que son relevantes para tal evaluación, basado en
ejemplos internacionales y perspectivas (incluyendo investigaciones de algunos
países Anglo Sajones). Se analizarán trabajos relacionados con el gobierno
de las escuelas, sobreponiéndose al fracaso escolar, políticas para la
transición de la escuela al trabajo, y financiamiento del aprendizaje durante
toda la vida. PARTICIPACIÓN DE LA MUJER EN EL MERCADO LABORAL, TASAS DE RETORNO A LA EDUCACIÓN Y CAPACITACIÓN, Y DIFERENCIAS SALÁRIALES HOMBRE-MUJER EN MÉXICO. ·
MTRO.
JESÚS LÓPEZ MACEDO Maestría en Políticas Públicas,
Georgetown University. Asesor de la Subsecretaría de
Planeación y Coordinación, SEP. El autor expone los resultados
de su investigación en torno a la estimación de las tasas de retorno de la
escolaridad y la capacitación en el trabajo para el caso de México. Se
abordan de manera especial los diferenciales saláriales observadas entre
hombres y mujeres que participen en el mercado laboral. El trabajo del autor se
encuentra basado en los modelos de capital humano tradicionales. Estos han
sido utilizados para explicar los diferenciales saláriales, las tasas de
retorno a la educación y la participación en el mercado laboral de grupos
con diferentes acervos de capital humano. De acuerdo a dichos modelos, los
diferenciales saláriales entre individuos a lo largo de toda su vida son
resultado de diferentes patrones de inversión n capital humano, básicamente
en la forma de inversiones en capacitación en el trabajo. Tradicionalmente, los
economistas han explicado los diferenciales salariales por sexo en términos
de una menor dedicación de las mujeres hacia sus carreras profesionales,
reflejados tanto en un menor esfuerzo laboral y en jornadas de trabajo
inferiores. Es argumentado, frecuentemente, que las mujeres esperan tener un
patrón irregular de participación en el mercado de trabajo y un horizonte
laboral inferior al de los hombres con características similares, debido a
sus responsabilidades de procreación y cuidado de los hijos.
Consecuentemente, las mujeres tienen menos incentivos económicos para
invertir en la educación y participación en el trabajo. Como resultado las
mujeres, en general, tendrán menos capital humano acumulado que hombres con
el mismo número de años de experiencia laboral, y por lo tanto, se puede
esperar que sus tasas de retorno de la experiencia laboral, así como los
salarios que reciban, sean
inferiores. Este trabajo utiliza datos de
corte transversal recopilados por la Encuesta Nacional de Empleo de 1993, para
estimar las diferencias en la participación en el mercado de trabajo de
hombres y mujeres, su productividad (medida por los salarios que reciben), y
las tasa de retorno de loa educación y la capacitación en el trabajo. El
propósito de este trabajo es: (a) identificar aquellas características que
le permiten a algunas mujeres participar en el mercado laboral; (b) determinar
si las tasas de retorno privadas de la educación varían por sexo; (c) medir
la influencia de la capacitación en el trabajo en los salarios recibidos por
las mujeres; y (d) determinar el efecto de la participación discontinua de
las mujeres en el mercado laboral en los salarios que reciben. Los tópicos anteriores se
analizan en base a los resultados obtenidos de la estimación de una versión
amplificada del modelo de capital humano tradicional. Dicho modelo consiste en
una función de ingresos que incorpora las variables que miden el capital
humano de las personas (escolaridad, experiencia laboral, antigüedad en el
empleo) y variables de control tales como la presencia de hijos, capacitación
en el trabajo y el número de interrupciones en su carrera laboral. Los resultados de las
estimaciones indican que la decisión de las mujeres de incorporarse al
mercado laboral se encuentra basada en el intercambio entre ingreso y ocio,
entendido este último como el tiempo dedicado a la producción en el hogar.
Factores tales como el nivel educativo (tanto el sistema educativo formal como
en la forma de capacitación en el trabajo), ofertas saláriales esperadas y
la presencia de hijos influyen en su decisión. El análisis de los resultados
indica que la educación y la experiencia laboral representan las fuentes más
importantes de diferencias en los perfiles de ingreso ajustados por hora y por
tanto, en la productividad en el trabajo. Aunque las tasas de retorno de la
educación obtenidas fueron superiores en el caso de los hombres que de las
mujeres, la magnitud de dichas tasas para éstas últimas fue aún
significativa. Esto sugiere la importancia de incrementar la inversión en
educación tanto en términos de acceso como de calidad. Adicionalmente, las tasas de
retorno de la capacitación en el trabajo para el caso de las mujeres
resultaron significativamente altas para todos los niveles educativos excepto
primaria, lo que refuerza la importancia de incrementar las oportunidades para
que las mujeres accedan a niveles educativos más altos. De lograrse esto último,
se puede esperar que la probabilidad de que las mujeres reciban capacitación
en el trabajo aumente, lo que a su vez resultaría en una mayor probabilidad
de que la brecha salarial entre hombres y mujeres disminuya. Existen al menos dos
implicaciones para las políticas públicas resultantes de este trabajo. En
primer lugar. este estudio proporciona algunas evidencia de las inversiones en
educación más efectivas a realizar por el Gobierno de México, educación en
el sistema escolarizado vs. la capacitación en el trabajo. En el presente
trabajo fue demostrado que mejorando la educación que reciben las mujeres es
posible incrementar su participación en el mercado laboral. Adicionalmente,
estas inversiones contribuirían e reducir su fertilidad y mejorar la educación
de sus hijos, así como la salud y nutrición de todos los miembros de sus
familias. En segundo lugar, este estudio requiere algunas medidas para
disminuir la brecha salarial entre hombre y mujeres, así como superar las
imperfecciones del mercado laboral que tradicionalmente mantienen a las
mujeres con una remuneración mejor, en posiciones laborales inferiores o
incluso fuera del mercado laboral. LA HIPÓTESIS DE LA EDUCACIÓN, COMO “SEÑAL”. ·
MTRO.
JORGE ALBERTO ALVARADO RUIZ Maestro en Economía, Colegio
de México. Analista Económico
Financiero, Grupo Villacero La educación es uno de los tópicos
que más análisis económico ha motivado en los últimos cuarenta años,
sobre todo en el papel que juega como uno de los insumos productivos más
importantes para el crecimiento y el desarrollo económico. La teoría del
capital humano – la visión tradicional – es que la educación produce
habilidades productivas que son recompensadas por el mercado a través de
mayores ingresos; hecho que se ha visto apoyado por una vasta experiencia empírica.
Por eso no es de sorprender que muchos gobiernos han estado dispuestos ha
gastar en educación una fracción importante de su ingreso nacional; ni
tampoco que muchas familias inviertan en la educación de sus hijos porque
tienen la expectativa de que ésta les permitirá a éstos últimos tener
mayores ingresos en el futuro. La rápida expansión de la
demanda y oferta educativa experimentada después de la Segunda Guerra Mundial
ha sido consistente con las altas tasas de rendimiento privadas y sociales de
la educación. Sin embargo, más recientemente la teoría de “señales”,
en particular la hipótesis del “filtro” educativo, ha cuestionado el
papel de la educación como proveedor de habilidades productivas. Según esta
teoría la educación más que incrementar la productividad del individuo
produce información sobre su habilidad innata, es decir, el sistema educativo
sirve principalmente como un mecanismo para la identificación de las
diferentes habilidades individuales realizando con ello una labor de
“filtro” en la que no
necesariamente se imparten habilidades productivas. Así, una persona puede
“señalar” su habilidad natural a las empresas invirtiendo su tiempo y
recursos en la obtención de la “señal” que representa la educación. No cabe duda que el efecto de
la educación sobre loa productividad es esencial para cualquier discusión
del papel de la educación en el desarrollo económico. Ya que en equilibrio
los salarios son iguales al valor esperado del producto marginal del trabajo,
una manera natural de medir el efecto de la educación sobre la productividad
es por su efecto en los salarios. Sin embargo, de acuerdo a la hipótesis del
“filtro” educativo el rendimiento de la educación refleja no sólo el
efecto de la misma sobre la productividad, sino también el que mayores
niveles de escolaridad revelan que el trabajador es innatamente más
productivo. El problema que surge con la
hipótesis del “filtro” educativo no es con relación al rendimiento
privado de la educación -- que no se ve afectado-- sino con su rendimiento
social. De ser significativa la hipótesis entonces la tasa de rendimiento
social de la educación, la cual debe aplicarse en principio para la política
de asignación de recursos educativas ha estado sobre estimando el verdadero
beneficio social de ésta. Esto sucede porque parte de los ingresos que gana un individuo gracias a la educación no corresponden
totalmente a ganancias en la productividad, sino más bien es una renta a la
información subyacente de las “señales” o credenciales educativas. Así,
las tasas de rendimiento de la educación --a primera vista competitivas con
respecto a proyectos alternativos de inversión pública--, tal vez no sean lo
suficientemente altas por lo que se estaría en una situación de ineficiencia
en la asignación de los recursos. A la luz de los argumentos
arriba discutidos es de suma importancia identificar la relevancia de la
educación en la productividad. Las medidas convencionales del beneficio
social podrían estar sesgadas hacia arriba si la interpretación del
“filtro” educativo tiene un grado significativo de verdad. Así, el debate
surge en las implicaciones de la política educativa ya que las hipótesis del
“filtro” sugiere que la expansión educativa que se ha registrado en las
últimas décadas es improbable que tenga un fuerte impacto sobre los
diferenciales saláriales porque, por ejemplo, el mayor flujo de graduados de
universidades simplemente promueve estándares de contratación más altos. El incremento secular de la
escolaridad promedio que se ha presentado prácticamente en todos los países
es evaluado de manera diferente por ambas teorías. Si la educación es
capital humano, la economía se ha beneficiado enormemente en la medida que el
acervo se ha incrementado ya que la formación de capital humano es elemento
fundamental para el crecimiento y desarrollo económico. Por otro lado, si la
educación es solamente una “señal”, entonces el crecimiento del acervo
de educación en la economía no ha producido aumentos significativos en la
productividad de la fuerza de trabajo; sino simplemente indica que se han
dedicado más recursos a la búsqueda de rentas por parte de los individuos
con ninguna ganancia directa para la economía. En este trabajo se contrastan
empíricamente dos modelos desarrollados sobre la hipótesis del “filtro”
educativo. La evidencia empírica del estudio, para datos de Monterrey y su
Primera Area Metropolitana, es en términos generales favorable a la hipótesis
de la educación como “señal”. No obstante, deben tenerse muy en cuenta
algunas salvedades como lo regional del estudio y la particularidad de los
modelos empleados, y todavía más si se considera que no existe un estándar
de referencia para la contratación eficaz de este tipo de hipótesis. EDUCACIÓN Y POBREZA EN MÉXICO ·
DRA.
TERESA BRACHO Doctora en Ciencias Sociales,
El Colegio de México (1991). Profesora del Centro de
Investigación y Docencias Económicas (CIDE) Principales Publicaciones: El gasto familiar en la
educación, México 1992 (Revista Mexicana de Investigación Educativa, Vol.
II). 1997); Características y valor económico de la educación y la formación
especializada en el empleo en México (Revista Latinoamericana de Estudios
Educativos, XXV-1, 1995); Gasto privado en educación, México 1984-1992
(Revista Mexicana de Sociología 54-2, UNAM, 1995). La naturaleza de las preguntas
posibles en torno a las relaciones entre pobreza y educación y la enorme
cantidad de interrogantes en el tema, se acotan en este trabajo al interior de
dos extremos del espectro problemático. De un lado, ¿de qué forma debe
considerarse el problema educativo en el análisis de la pobreza?, esto es,
buscar la caracterización educativa de los hogares en condiciones de pobreza
y analizar el peso que tiene la educación sobre la pobreza. En el otro
extremo, se ubican preguntas que invierten el orden analítico para plantear,
por ejemplo, ¿cómo interviene la condición de pobreza de los hogares en sus
decisiones educativas?. El trabajo describe algunas
relaciones entre la condición de pobreza de un segmento importante de los
hogares mexicanos y su condición educativa en relación con el conjunto
nacional; se describe además la condición educativa de los menores en
hogares pobres, y en relación con la estructura familiar. De esta manera, se
abordan las dos puntas extremas del espectro problemático, para buscar
establecer la urdimbre básica en la construcción de una agenda que permita
comprender mejor las relaciones entre la condición de pobreza y la distribución
educativa. Se parte de considerar la
distribución educativa como un asunto público y constituyente de los
Derechos Humanos y como un potencial componente de definición en el enfoque
de distribución de ‘oportunidades’ en los análisis de la pobreza. El análisis utiliza la
información a nivel de individuos y de familias de las Encuestas Nacionales
de Ingresos y Gastos de los Hogares, entre 1984 y 1996, de INEGI. Partiendo
del acotamiento de la información y d su descripción general, los resultados
refuerzan la concepción analítica que considera a la educación como
elemento fundamental de modelos de decisión social, de estrategias de
prioridades, que tienen lugar no sólo en el ámbito de las políticas públicas,
sino de manera importante, en el ámbito de las familias. El trabajo concluye
con un conjunto de problemas de investigación e hipótesis plausibles que
contribuyan a establecer una
nueva agenda de investigación en el campo. DIRECTORIO
DE PONENTES ·
DR.
ENRIQUE ALDUNCIN ABITA Tel. 5630-1942
Fax. 5630-1926 ·
MTRO.
JORGE ALBERTO ALVARADO RUIZ Tel. 01 (8) 322-1782
jalvarad@villacero.com.mx salvarad@hotmail.com ·
DRA.
TERESA BRACHO Tel 5727-9800 ext. 2229,
9823, 9824. Fax 5727-9873 bracho@dis1.cide.mx ·
DR. WOLGANG BREZINKA A-6165 Telfes im Stubai, Tirol Gagers 29 Austria Tel. 43-5225- 05225/62206 Fax.
43-5225-63359 ·
ING. MANUEL CAMPUZANO UNITEC
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