EXPERIENCIAS EN ESTRATEGIAS DE

COMUNICACIÓN DE EVALUACIONES DE ESCUELAS

 PARTE I

DOCUMENTO DEFINITIVO

 

INDICE

 

I. Introducción

 

II. Experiencia En México: El Caso de Aguascalientes

 

III. Recomendaciones Para Difundir Los Reportes Escolares A La Población en los Estados Unidos.

 

IV. Ejemplo De Un Formato De Reporte De Evaluación De La Situación De Una Escuela

 

V. Más Allá De Las Evaluaciones

 

VI. Inspecciones Escolares En Gran Bretaña

 

VII. Propuestas de Acción

 

VIII. Bibliografía

 

I. INTRODUCCIÓN

 

Los reportes de desempeño están jugando un papel clave en los sistemas de evaluación de la educación en diversas naciones. Se basan en el supuesto de que ayudarán a mejorar la educación al proporcionar a la comunidad mejor información – incentivando a la acción a aquellos con bajo desempeño e inspirando a los padres para aumentar sus niveles de participación. Apoyan también  a los padres en su elección de escuela y aseguran a los contribuyentes que su dinero está bien empleado.

 

Ahora bien, podemos cuestionarnos si verdaderamente generan efectos positivos estos reportes en los procesos educativos. La respuesta a esta interrogante podemos observarla en la experiencia del estado norteamericano de Georgia. Desde que este Estado publicó por primera vez sus reportes de desempeño escolar, el número de escuelas que ha desarrollado planes de mejora continua se ha incrementado en un 300 por ciento.

 

En nuestro país, si bien existe la obligación de las autoridades educativas de dar a conocer a los maestros, alumnos, padres de familia y a la sociedad en general, los resultados de las evaluaciones que realicen, así como la demás información global que permita medir el desarrollo y los avances de la educación en cada entidad federativa (Artículo 31 de la Ley General de Educación), muy poco se ha avanzado en el cumplimiento de este precepto. Dada la importancia de que la sociedad conozca la información que resulta de los procesos de evaluación, el presente trabajo tiene por objeto presentar estrategias de comunicación que faciliten a las autoridades educativas la labor de difusión.

 

II. EXPERIENCIA EN MÉXICO: EL CASO DE AGUASCALIENTES (1)

A partir de 1992, el Estado de Aguascalientes, en concordancia con lo establecido en el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, inició un proceso de asumir mayores responsabilidades en la prestación de los servicios educativos dentro de sus límites territoriales.

 

“Con estos antecedentes, la autoridad educativa del Estado se planteó dar un salto cualitativo al establecer en el ciclo escolar 1995-1996 la aplicación de exámenes estatales a todos los alumnos que egresaron de sexto de primaria y de tercero de secundaria. Además, mediante muestreo se midieron los resultados del aprendizaje de los grados tercero, cuarto y quinto de primaria y primero y segundo de secundaria. El propósito era el de diseñar y operar un sistema de evaluación de la calidad de la educación que produjera indicadores diversos sobre los resultados educativos a nivel estatal, de municipio, de zona educativa y de escuela con el fin de identificar necesidades de apoyo y diseñar estrategias de intervención pedagógica para la mejora de la calidad de la educación.

 

El concepto de calidad de la educación utilizado comprende la garantía de la cobertura del servicio educativo a todos los niños y jóvenes, su acceso y permanencia en la escuela y la adquisición de aprendizajes relevantes para su vida presente y futura, así como la terminación de cada nivel educativo con oportunidad.

 

Para alcanzar estos objetivos, los resultados de este proceso de evaluación fueron dados a conocer ampliamente. Se siguieron varias estrategias para la difusión y comunicación de estos reportes, a saber, a cada niño de sexto grado de primaria se le entregó una boleta con el puntaje promedio que obtuvo en el examen; se elaboró un documento de circulación interna con los promedios por escuela y por materia; la autoridad educativa (Secretario de Educación del Estado) circuló boletines de prensa; y se presentaron los resultados en reuniones de supervisores y directores, así como en foros locales y nacionales de investigación y evaluación educativas. Asimismo, los líderes sindicales hablaron a favor de la evaluación y de la necesidad de mejorar la calidad del aprendizaje de los alumnos. Por último, el Gobernador del Estado entregó premios a los 100 niños con mejores evaluaciones del Aguascalientes.

 

Como se ha mencionado anteriormente, en el verano de 1996, durante la reunión de autoridades estatales de educación básica, se presentaron los resultados de las pruebas con mayor detalle, destacando las distintas comparaciones. La reacción en primera instancia fue la de negar la realidad que mostraban los resultados, o al menos minimizarla. En lo que respecta al equipo académico que realizó los trabajos de recolección y análisis de los datos, la actitud fue de preocupación al considerar que para mejora los aprendizajes no basta con garantizar la oferta del servicio, es decir, que la existencia de suficientes escuelas y maestros para atender a la población es necesaria pero no suficiente. Cumplir con el precepto constitucional de garantizar la educación a todos los individuos es sobretodo garantizar el derecho a aprender, a tener oportunidades de desarrollo. Por esta razón, los actores del sistema educativo con funciones de dirección y de toma de decisiones presentan gran resistencia al proceso evaluativo.

 

A pesar de las limitaciones que impone el no contar con estudios específicos sobre el impacto de estas acciones de evaluación, podemos decir que la sociedad de Aguascalientes perdió el miedo a informar acerca del estado del aprendizaje de niños y jóvenes. Los padres de familia, de una u otra manera, conocen el nivel de aprendizaje de sus hijos o al menos lo intuyen. La difusión de los resultados corrobora las sospechas acerca del deterioro de la calidad de la educación impartida en las escuelas.

 

Colocar en el centro del debate, del análisis y del trabajo mismo el aprendizaje de los educandos es una especie de revolución copernicana porque esto permite ahora que tanto los docentes como los padres de familia y los mismos alumnos persigan otra manera de aprender. La centralidad del educando en el proceso educativo transita paulatinamente del mero discurso a ser una realidad.”

 

III. RECOMENDACIONES PARA DIFUNDIR LOS REPORTES ESCOLARES A LA POBLACIÓN EN LOS ESTADOS UNIDOS (2,3,4 y 5):

Según la publicación en línea Education Week en su reporte denominado Quality Counts 99, se proponen siete recomendaciones para informar al público acerca de los resultados de desempeño de las escuelas:

 

1.       Planee con Anticipación y Evite las Discusiones Estériles.

¿Quién debe recibir los reportes?, ¿Qué información debe incluirse en los reportes y cuál debe ser excluida?, ¿Cuáles son los indicadores apropiados sobre el desempeño escolar que la población desea conocer?.

 

Para dar a conocer el contenido de estos reportes no es suficiente enviarlos a través de los propios estudiantes ni esperar que los padres los recolecten en las reuniones escolares. Una aproximación mucho más adecuada es utilizar una mezcla/conjunto de vías de comunicación: enviar los reportes directamente al hogar de los padres; ubicar estos documentos en un amplio número de sitios dentro de la comunidad (desde bancos hasta centros comunitarios y mercados públicos); presentando esta información en reuniones escolares y de otra naturaleza, así como volviéndolos accesibles a través de Internet.

 

Los beneficios de difundir estos reportes de desempeño escolar frecuentemente trascienden la mera evaluación y el progreso de los estudiantes. La comunidad y/o las autoridades podrían vincular los incentivos financieros de los maestros y directores escolares al desempeño escolar.

2.      

   Los Resultados de los Exámenes sólo proporcionan una Visión Parcial.

Es necesario actuar con prudencia al utilizar estos instrumentos de evaluación, evitando  juzgar el rendimiento escolar basados exclusivamente en los resultados de una sola prueba. Si bien es verdad que la sociedad desea conocer datos sobre el desempeño escolar, las personas no están conformes con fiarse únicamente en los resultados provenientes de exámenes.

 

 Se puede recomendar que la difusión de los resultados de los exámenes se realice dentro de un contexto más amplio. Así, sería conveniente incluir indicadores de desempeño adicionales, tales como la proporción de estudiantes que se gradúan y el porcentaje de los mismos que acreditan su año escolar. Adicionalmente, es necesario difundir datos sobre las tendencias que muestran las calificaciones reportadas en los exámenes por un período de varios años, no simplemente mostrar la situación prevaleciente en un solo año. Actualmente, 25 estados norteamericanos incluyen datos que abarcan un período de tiempo de al menos un año anterior al que se reporta.

 

En el mismo orden de ideas, sería conveniente incluir datos acerca del clima laboral de las escuelas, tendencias en la inscripción a distintos cursos, niveles de participación de los padres, así como la proporción de maestros con estudios universitarios en las asignaturas que imparten. Investigaciones han ligado a estos factores – aspectos que pueden ser afectados por acciones iniciadas por las escuelas – con mejoras en las calificaciones escolares.

 

 

3.       La Sociedad desea conocer más acerca de las Capacidades de los Maestros y otras Medidas de Desempeño.

Los padres de familia desean más datos acerca de la calidad profesional de los maestros. Así, se sugiere reportar información referente a los maestros, tales como número promedio de años de experiencia, la situación que guardan con respecto a su titulación, y si están capacitados para enseñar lo que están enseñando.

 

A manera de síntesis, los padres y los contribuyentes consideran a la seguridad escolar y a la presencia de maestros calificados como dos ingredientes esenciales del proceso educativo. Una vez que se han cumplido estas condiciones básicas, ellos quieren resultados.

 

Los participantes en los foros electrónicos de discusión, utilizados en esta investigación, fueron cuestionados acerca de cuáles indicadores son los más importantes para hacer a las escuelas responsables de su propio desempeño, donde 10 es “muy importante” y 0 significa “nada importante”.

 

 

 

Padres

Contribuyentes

Educadores

Seguridad en las escuelas

9.6

9.4

9.3

Capacidades profesionales de los maestros

9.3

9.2

8.3

Tamaño de la clase

8.9

7.9

8.8

Tasas de graduación

8.7

8.2

8.3

Tasas de deserción

8.3

8.1

7.4

Calificaciones en los exámenes estatales

8.2

8

7.1

Calificaciones en los exámenes de admisión a la universidad

8.1

7.9

6.9

Muestra sobre el grado de satisfacción de los padres

8.1

8

7

Porcentaje de alumnos que han acreditado su avance al siguiente grado

8

8.1

7

Tasas de asistencia a clases

7.8

8

7.6

Variedad en los cursos impartidos

7.8

7.9

7.3

Gasto por alumno

7.6

7.6

8

Muestra sobre el grado de satisfacción de los alumnos

7.5

7

7.1

Salario de los maestros

7.3

7.8

7.6

Número de horas semanales dedicadas a la tarea

7.2

7.3

6.3

Número de estudiantes

7.2

7.2

6.7

Porcentaje de estudiantes que asistirán a la universidad

7

6.9

6.8

Porcentaje de estudiante con calificaciones de 10 u 8

7

6.5

5.8

Número de estudiantes por computadora

6.9

6.4

6.1

Porcentaje de padres que asisten a las pláticas

6.4

6.6

6.3

Características demográficas de los estudiantes

4.5

4.6

5

 

NOTA: Esta lista esta ordenada de acuerdo a las preferencias de los padres.

FUENTE: Revista Education Week.

 

En lo que se refiere a indicadores cuantitativos, los padres expresaron su deseo por conocer otros indicadores como el número de alumnos por salón de clase, tasas de graduación, tasas de deserción, calificaciones alcanzadas en los exámenes de admisión a las universidades y tasas de asistencia a clases.

 

La información y el análisis cualitativo también tienen una fuerte demanda por parte de los padres de familia. Datos acerca de la calidad de vida en las escuelas, acceso a las mismas, liderazgo escolar, opciones de materias, disponibilidad de programas extracurriculares, tasas de satisfacción de los padres y alumnos proporcionarían un panorama más completo del real desempeño de la escuela.

 

Por último, la elaboración de reportes más amplios (mismos que deben ser utilizados con prudencia) podría incluir una visión general de la situación de la escuela, sus principios rectores y logros más destacados, cualquier área especial de preocupación, descripción de las actividades en el salón de clase y de otros programas educativos.

 

4.       Las Comparaciones son Valiosas.

A los padres les interesa mucho conocer como se compara “su” escuela con otras ubicadas dentro del mismo municipio y estado y, en menor medida, con las del resto del país. En este punto, se recomienda que los reportes incluyan el porcentaje de alumnos dentro de una escuela o municipio que cumplen con los estándares académicos. También se propone que estos reportes incluyan datos normativos provenientes de exámenes estandarizados, mismos que señalen cómo los estudiantes pertenecientes a una escuela o municipio se desempeñan comparados contra una muestra nacional.

 

5.       Utilice Mensajes Creíbles.

Si bien los reportes de desempeño de la escuela son una de las mejores herramientas de evaluación educativa, su difusión y conocimiento entre la población es aún muy limitado. En la encuesta de Eduweek, sólo el 52% de los maestros expresaron conocer reportes en sus comunidades, comparado con el 31% de los padres y el 39% de empresarios.

 

Un problema importante es que muy pocos estados requieren que los reportes sean entregados directamente a los padres. Así, aunque 26 estados estadounidenses harán públicos estos reportes a través de Internet para finales de este año, sólo 13 han establecido que los padres los reciban en sus hogares.

 

Asimismo, debemos considerar la naturaleza y calidad de la información ha reportar. Mas aún, tanto los educadores como los contribuyentes tienden a tener diferentes prioridades acerca de los tipos de información que desearían conocer sobre las escuelas y sobre el modo como debe ser utilizada. Los contribuyentes y, en menor medida los padres, favorecen más un enfoque orientado a resultados y a apoyar verdaderas recompensas y consecuencias derivadas del desempeño de la escuela. Por otra parte, los educadores desean más información acerca del medio ambiente en que operan las escuelas, incluyendo su financiamiento. Adicionalmente, generalmente ven con recelo el vincular la toma de decisiones importantes a la actuación escolar.

 

Por tanto, aquellos que formulan estándares deberán buscar que sean concisos, sencillos y enfocados en la obtención de resultados, a fin de lograr que los padres y otros ciudadanos los consideren valiosos, y deben generar una información integral para que los maestros la consideren como legítima.

 

Como elementos adicionales del proceso de comunicación de los resultados del reporte de desempeño, deben considerarse no sólo la forma del mismo sino la autoridad moral de quien lo transmite. No es suficiente con desarrollar un reporte comprensible y de fácil lectura. Tiene que ser emitido por personas que tengan credibilidad dentro de la comunidad. Por tanto, un reporte de desempeño que provenga de una organización no lucrativa, tal y como un patronato educativo local o una fundación de ayuda a la comunidad, sería, por mucho, el más creíble.

 

De igual forma, la estrategia de difusión de los reportes debe hacer uso del mayor número de medios para alcanzar a sus destinatarios principales (padres, contribuyentes y a los encargados de diseñar políticas educativas). El punto medular es no limitarse a sólo un mensajero o un método de difusión. La estrategia de comunicación más efectiva es aquella que utiliza múltiples emisores.

 

6.       Ayude a las Personas a Comprender Como Utilizar la Información.

Uno podría asumir que la información de los reportes tendría como resultado inmediato una mayor exigencia de los padres para que las escuelas mejoraran su desempeño. Sin embargo, existe evidencia de que no muchos padres, armados con los reportes de desempeño, acudirán con los directores escolares demandando cambios. Así, casi 4 de cada 10 padres expresaron que utilizarían la información para cambiar a su hijo de escuela, en vez de luchar por un cambio.

 

Ante la incidencia de este fenómeno, el estado de Ohio, por ejemplo, esta desarrollando un prototipo de reporte de desempeño que ofrece, a los padres y a los contribuyentes, una serie de recomendaciones prácticas sobre como utilizar mejor la información contenida en el reporte. De esta manera, ofrece la posibilidad de formular una serie de interrogantes, tales como “¿Qué esfuerzos se están realizando para mejorar los resultados de aquellas áreas con indicadores insatisfactorios o donde la escuela no esta progresando?.”

 

En el caso de los reportes del estado de Rhode Island, se incluyen breves descripciones debajo de cada tabla o figura que explican mejor la información presentada, describen tendencias, guían su búsqueda de datos relevantes, así como facilitan la interpretación de los mismos.

 

7.       Haga los reportes fáciles de leer – Entre más reducidos, mejor.

No es conveniente saturar a las personas con demasiada información. Se sugiere proporcionar a todos los públicos un reporte breve, comprensible y fácil de leer, idealmente con una extensión máxima de 2 a 4 cuartillas. En caso de ser necesario, es posible poner más información (reporte completo) a la disposición de aquéllos que así lo requieran. Por ejemplo, en la investigación de Eduweek, los padres y contribuyentes aprobaron y consideraron útil la información plasmada en el reporte de desempeño escolar de Nueva York, mismo que incluye una muestra de preguntas típicas y comparaciones detalladas, sin embargo, les resulto decepcionante su extensión de 11 páginas.

 

 
 
 

email: ifiemex@yahoo.com.mx
Av. de la Paz 57, local 35,
San Angel, México D.F.
Tel/Fax: 5550 64 31
Teléfono: 5550 96 19