En
las Bases para el Programa Sectorial de Educación elaboradas por el Equipo de
Transición del Presidente Vicente Fox Quesada se propone la creación del
Instituto Nacional Para la Evaluación de la Educación. Los especialistas que
elaboraron las bases reconocen que la evaluación educativa en México no se da
a conocer y, por lo mismo, no se ha desarrollado una cultura de evaluación que
conduzca a la exigencia y a la autoexigencia, y que genere la necesidad de
rendir cuentas a la sociedad en lo referente a la calidad de las instituciones
educativas.
Extraña
que en la estructura operativa propuesta para el dicho Instituto, se omita un
subsistema de Comunicación y Difusión de resultados educativos a los padres de
familia y a la comunidad en general. No hay el menor indicio de cómo se va a
rendir cuentas a la sociedad. Sí realmente queremos generar una cultura de
evaluación y de exigencia social, la difusión de resultados es tan importante
como los procesos técnicos de evaluación. Es indispensable que se desarrollen
estrategias de comunicación que permitan informar, en forma objetiva, clara y
oportuna, de los avances y retrocesos educativos y de que esta información sea
a nivel escuela y no solo de tipo agregado.
Afortunadamente
podemos aprovechar la experiencia de otros países en relación a la comunicación
de resultados educativos a la sociedad. Así, en Chile se publican en los periódicos
los resultados en matemáticas y castellano obtenidos por los alumnos de
bachillerato de cada una de las escuelas. Se indica también como compara la
calificación promedio obtenida con relación a la alcanzada al año previo.
En
Estados Unidos, el reporte de cada escuela presenta la información sobre el rendimiento académico de sus estudiantes a través de
varios años y la comparación con el rendimiento promedio del distrito escolar,
del Estado y del país. Además, se reporta la preparación de los maestros, la
asistencia de los alumnos, el número de suspensiones o expulsiones por robos y
peleas.
En
el Reino Unido la Oficina de Estándares Educativos (organismo independiente del
Ministerio de Educación) lleva a cabo visitas de inspección a cada una de las
escuelas de educación básica.
Como
resultado de este proceso de inspección, los padres de los alumnos de la
escuela reciben una síntesis no mayor a cuatro páginas que incluye las
siguientes secciones:
·
Lo que la
escuela realiza bien,
·
Donde la escuela
tiene debilidades,
·
Como ha mejorado
la escuela desde la última inspección,
·
Estándares en
las materias impartidas,
·
Calidad de la
enseñanza.
En
cuanto a los medios de difusión utilizados en los países mencionados son muy
variados: correo, circulares, información en Internet, carteles en la entrada
de la escuela, publicaciones periódicos y otros medios de comunicación masiva.
Lo verdaderamente importante es que el padre de familia no solo cuenta con la
boleta de calificaciones de su hijo (a) sino con indicadores de calidad de la
escuela a la que asiste éste y cómo comparan dichos indicadores con los de las
escuelas de su localidad y de su Estado. El contar con este tipo de información
sí
contribuirá a
generar una cultura de evaluación y exigencia social. Solo cuando nos atrevamos
a exigir podrá mejorar la educación en nuestro país. Es por ello necesario
que el nuevo Instituto refleje desde su nombre la importancia de la comunicación:
Instituto Nacional Para la Evaluación y la
Difusión Educativa.
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(*) El autor es Presidente Ejecutivo del Instituto de Fomento e Investigación Educativa, A.C.
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