Evaluación y difusión |
| Por Francisco
Mendoza Trejo REFORMA |
(05 Marzo 2001).- En las Bases para el Programa Sectorial de Educación elaboradas por el equipo de transición del presidente Vicente Fox Quesada se propone la creación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. Los especialistas que elaboraron las bases reconocen que la evaluación educativa en México no se da a conocer y, por lo mismo, no se ha desarrollado una cultura de evaluación que conduzca a la exigencia y a la autoexigencia, y que genere la necesidad de rendir cuentas a la sociedad en lo referente a la calidad de las instituciones educativas. Extraña que, en la estructura operativa propuesta para dicho Instituto, se omita un subsistema de Comunicación y Difusión de resultados educativos a los padres de familia y a la comunidad en general. No hay el menor indicio de cómo se va a rendir cuentas a la sociedad. Si realmente queremos generar una cultura de evaluación y de exigencia social, la difusión de resultados es tan importante como los procesos técnicos de evaluación. Es indispensable que se desarrollen estrategias de comunicación que permitan informar, en forma objetiva, clara y oportuna, de los avances y retrocesos educativos, y que esta información sea a nivel escuela y no sólo de tipo agregado. Afortunadamente podemos aprovechar la experiencia de otros países en relación a la comunicación de resultados educativos a la sociedad. Así, en Chile se publican en los periódicos los resultados en matemáticas y castellano obtenidos por los alumnos de bachillerato de cada una de las escuelas. Se indica también cómo compara la calificación promedio obtenida con relación a la alcanzada el año previo. En Estados Unidos, el reporte de cada escuela presenta la información sobre el rendimiento académico de sus estudiantes a través de varios años y la comparación con el rendimiento promedio del distrito escolar, del Estado y del país. Además, se reporta la preparación de los maestros, la asistencia de los alumnos, el número de suspensiones o expulsiones por robos y peleas. En el Reino Unido la Oficina de Estándares Educativos (organismo independiente del Ministerio de Educación) lleva a cabo visitas de inspección a cada una de las escuelas de educación básica. Como resultado de este proceso de inspección, los padres de los alumnos de la escuela reciben una síntesis no mayor a cuatro páginas que incluye las siguiente secciones: Lo que la escuela realiza bien, Donde la escuela tiene debilidades, Cómo ha mejorado la escuela desde la última inspección, Estándares en las materias impartidas, Calidad de la enseñanza. En cuanto a los medios de difusión utilizados en los países mencionados, son muy variados: correo, circulares, información en Internet, carteles en la entrada de la escuela, publicaciones periódicas y otros medios de comunicación masiva. Lo verdaderamente importante es que el padre de familia no sólo cuenta con la boleta de calificaciones de su hijo(a) sino con indicadores de calidad de la escuela a la que asiste éste(a) y cómo comparan dichos indicadores con los de las escuelas de su localidad y de su estado. El contar con este tipo de información sí contribuirá a generar una cultura de evaluación y exigencia social. Sólo cuando nos atrevamos a exigir podrá mejorar la educación en nuestro país. Es por ello necesario que el nuevo Instituto refleje desde su nombre la importancia de la comunicación: Instituto Nacional para la Evaluación y la Difusión Educativa.
El autor es presidente ejecutivo del Instituto de Fomento e Investigación Educativa, A. C. |
![]()
email: ifiemex@yahoo.com.mx
Av. de la Paz 57, local 35,
San Angel, México D.F.
Tel/Fax: 5550 64 31
Teléfono: 5550 96 19