3.1.
Visión
Todos
la población en edad escolar (5-15 años) tendrá la oportunidad de contar con
una formación personal y un alto nivel de conocimientos y competencias básicas,
para poder desarrollar una vida personal y familiar plena, ejercer una ciudadanía
competente y activa, participar en el trabajo productivo y continuar aprendiendo
a lo largo de su vida.
La educación básica asegurará el dominio de
aprendizajes básicos de los códigos de la cultura: saber leer y escribir bien,
contar con los fundamentos de la matemática, conocimientos y actitudes
positivas hacia las ciencias –naturales y sociales–, así
como el desarrollo de
competencias cívicas, un segundo idioma y en el manejo de tecnologías de la
información y la comunicación. Todo ello orientado a desarrollar en los
educandos la capacidad para continuar aprendiendo.
La escuela es una organización de aprendizaje que
fomenta el desarrollo de valores, actitudes, conceptos y habilidades, a partir
de la interacción de los alumnos entre ellos, con medios diversos -incluyendo
los nuevos de información y comunicación electrónica y audio-visual-, y con
los profesionales de la pedagogía. Esta organización responde a la diversidad
del entorno, a la vez que trabaja con autonomía y rinde cuentas sobre la
calidad de su servicio. Su éxito
se basa en el trabajo colegiado responsable y en la comunicación con las
familias y su entorno social.
El
Estado mexicano, a través de sus tres órdenes de gobierno -municipio, estado y
federación- asegura una educación básica gratuita, de calidad con equidad a
toda la población, a través de mecanismos innovadores que garantizan la
disponibilidad de una infrastructura adecuada, el profesionalismo de los
docentes y su formación permanente, la innovación continua, la evaluación, la
participación y comunicación social.
1.-
La creación de la Secretaría de Educación Pública en México, en 1921,
inauguró una etapa para dar impulso a uno de los grandes ideales del siglo que
se cierra: más y mejor educación para una sociedad que en la década de los
veinte presentaba un promedio de escolaridad de un año solamente y una tasa de
analfabetismo del 66.1% de la población adulta. El esfuerzo sostenido por
incrementar la cobertura y, más recientemente el énfasis en la calidad de los
servicios con equidad y pertinencia, han colocado al Sistema Educativo Nacional
(SEN) entre los de mayores dimensiones a escala mundial.
2.-
El SEN es fruto de una historia compleja, tensiones ideológicas y políticas
han estado presentes durante su construcción. Por otra parte, nuestras escuelas
básicas son un reflejo de concepciones político-administrativas vigentes. Dos
situaciones son ejemplo claro de lo anterior: el centralismo y la ausencia de
mecanismos que aseguren la participación social en el quehacer educativo.
3.-
El crecimiento del sistema no fue acompañado siempre de una planeación a largo
plazo, durante muchos años se careció de mecanismos de programación que
permitieran decidir sobre las áreas prioritarias de atención. Fue hasta la década
de los setenta que la SEP creó una área especifica para la planeación,
programación y evaluación del SEN. No obstante, no siempre las políticas
educativas y los programas que de ellas se derivan respondieron a criterios técnicos,
el creciente peso político y financiero del sistema orientó en más de una
ocasión las decisiones.
4.-
En 1992 se inició una amplia reforma que se planteó la reorganización del
sistema educativo, la cual implicó cambios importantes en términos de
compartir responsabilidades con las entidades, de favorecer la autogestión y
desarrollo de las escuelas y de convocar la participación de toda la sociedad
en una alianza de fuerzas a favor de la educación. Esto cristalizó en el
proceso de federalización de la educación básica y normal y se sentaron las
bases para una nueva gestión del sistema que le permitiera mejorar la
efectividad de sus tareas. No obstante, este proceso de reforma es aún
inacabado e imperfecto.
5.-
Los estudios sobre la descentralización educativa han mostrado que el éxito o
fracaso de reformas como la desarrollada en nuestro país, son más un efecto de
cuestiones políticas que de consideraciones técnicas o financieras. El éxito
depende de transferir oportunidades y no problemas, y de construir una visión
compartida entre los distintos niveles de gobierno. Sólo promoviendo las
iniciativas locales y fortaleciendo la capacidad técnica y administrativa la
descentralización será una realidad exitosa. Al respecto es necesario revisar
las políticas vigentes sobre fortalecimiento de los cuadros técnicos estatales
para plantear aquellas que sean acordes al desarrollo necesario del sistema
educativo en su conjunto.
6.-
Por otro lado la reforma curricular y pedagógica dirigió su atención a la relevancia de los aprendizajes tanto en
el ámbito personal como social y laboral. Esta reforma, ha repercutido, aunque
no de manera suficiente aún, en la educación primaria y en la formación de
maestros. En educación primaria se replantea el curriculum tanto en la
dosificación de contenidos como en el enfoque didáctico, se amplía y
diversifica la producción de materiales educativos para alumnos y maestros y se
propone una visión institucional de la escuela.
7.-
En educación secundaria se revisan y replantean los contenidos y enfoques de
algunas asignaturas y se inicia la entrega gratuita de libros de texto, proceso
que actualmente cubre a casi el 100% de los alumnos en las escuelas públicas.
Es claro que la reforma curricular queda inconclusa en la educación secundaria.
Es
importante señalar que el tema fundamental es concluir la reforma, consolidando
una visión de educación básica que supere la separación tradicional entre
educación primaria y secundaria y asegure congruencia y coherencia curricular y
organizativa entre ambos niveles.
8.-
Tenemos como asignatura pendiente, la educación preescolar, la cual prácticamente
quedó al margen. Por otro lado, NO se ha hecho aún una revisión de la
propuesta pedagógica de este nivel educativo (se opera el Programa 1992 en la
mayoría de las escuelas públicas).
9.-
Es claro que una concepción de educación básica debe contener los 10 diez años
de escolaridad, aunque solamente nueve sean obligatorios.[1]
10.-
Al inicio del ciclo escolar 2000-2001[2]
se tenía un total de 24´ 890, 200 alumnos
en de educación básica. De este total, 3'´771,
900 se encontraban en
preescolar; 15´000, 200 en primaria
y 6´118, 100 en secundaria.
Una
de las prioridades que tiene enfrentar el sistema de educación básica es
lograr que toda la población con 15 años cumplidos la concluya. Sin embargo,
hay obstáculos que deben ser removidos, como la dispersión de la población,
la pertinencia del currículo y su enseñanza, la flexibilización operativa de
modalidades como la escuela multigrado y la telesecundaria, a los que habría
que añadir factores de orden político y laboral.
En
educación preescolar no se ha logrado atender aproximadamente al 15% de los niños
y las niñas de 5 años de edad y por otro lado, se cuenta con evaluaciones
respecto a la calidad del preescolar por lo que no se puede definir con precisión
las condiciones en que opera actualmente.
En
educación primaria, el desafío en cobertura es mayor en las mujeres que en los
hombres. Por otra parte, se reconoce que todavía cerca de un millón de niños
y niñas (8% de la población en el rango de edad de 6 a 14 años) no logra
asistir a la educación primaria, entre los cuales se encuentran principalmente
los niños en situación de calle, menores de comunidades muy dispersas, los
hijos de jornaleros agrícolas migrantes o los niños de comunidades indígenas.[3]
En
educación secundaria se logra absorber a casi la totalidad (92%) de los
egresados de la primaria, pero el sistema no cuenta con mecanismos para
retenerlos y asegurar que todos concluyan.
Se
reorientaron los servicios educativos de educación especial, pero no existen
criterios unificados en las entidades sobre los principios en que se ha
realizado dicha reorientación.
En
materia de infraestructura, hay deficiencias en: construcción de escuelas y
aulas, rehabilitación de espacios educativos ya existentes y equipamiento de
las escuelas en general.
11.-La
educación primaria tiene casi cobertura universal, no obstante para elevar su
calidad es necesario establecer estándares de logro educativo, que establezcan
lo básico en el sentido de lo que cualquier tipo de escuela primaria se
compromete a que sus alumnos alcancen.
Por
otro lado, existe una falta de flexibilidad del sistema para atender con calidad
a grupos de población identificados en rezago educativo, respetando sus
condiciones y características de vida: niños en situación de calle,
migrantes, población 9-14, niños indígenas, grupos de población ubicados en
zonas dispersas, entre otros. Esta falta de flexibilidad, también afecta las
condiciones individuales de los menores con discapacidad que se encuentran
integrados, en su mayoría, a la escuela primaria regular.
Además,
la reprobación es un factor que impacta en la deserción y se presenta
principalmente en las escuelas en condiciones de desventaja. También los
problemas operativos y de organización, como son: entrega de libros, ineficacia
de la planta docente, supervisión desarticulada y muy orientada a los aspectos
administrativos, entre otros, se observan sobre todo en estas escuelas.
12.-
La educación secundaria es un nivel muy importante dentro de la educación básica,
pues profundiza y apoya curricularmente los conocimientos y competencias que se
desarrollaron en preescolar y primaria. Por otro lado, el curriculum específico
que abarca los tres años que considera la secundaria, debiera permitir a los
estudiantes prepararse tanto para ingresar a la enseñanza media superior como
para incorporarse a un trabajo productivo.
Los
esfuerzos del Sistema Educativo en este nivel, están orientados a favorecer el
acceso de los egresados de primaria, la permanencia y la conclusión de los
estudios. Existen acciones para mejorar la inversión en infraestructura para
los planteles de educación secundaria, para incrementar el número de plazas
docentes y para cobijar este nivel con el Programa de Educación, Salud y
Alimentación (PROGRESA), y el Programa de Distribución de Libros de Texto
Gratuitos para Secundaria.
No
obstante, debe reiterarse el señalamiento de que la educación secundaria
enfrenta una reforma inconclusa por lo que es urgente prestar una mayor y sistemática
atención a los aspectos pedagógicos, organizativos, administrativos, de
operación, de gestión escolar y de cobertura.
13.-
La función compensatoria entre estados y regiones definida en la Ley General de
Educación como responsabilidad del gobierno federal, ha sido cubierta a través
de los Programas Compensatorios que opera el CONAFE mediante componentes específicos
orientados a cubrir las necesidades educativas de las escuelas y localidades
ubicadas en las zonas de mayor rezago.
Existen
problemas que se deben resolver en el futuro inmediato: desarticulación entre
los programas compensatorios educativos y los programas de combate a la pobreza;
al operar con recursos de la banca internacional, vía préstamos, en los hechos
compiten de manera inadecuada con los programas regulares del sector, tanto de
origen federal como estatal; su administración y gobierno al estar ubicados en
el CONAFE plantean problemas serios de articulación con la autoridad educativa
estatal y a aunque existen evaluaciones de sus resultados éstas son parciales y
no permiten contar con elementos para valorar sus efectos en términos de la
relación entre insumos y productos.
La
función compensatoria del Gobierno Federal no debe reducirse a estos programas
"compensatorios", los cuáles además deben verse como una solución
temporal, nunca definitiva.
14.-
La equidad se encuentra muy vinculada a la calidad, la cobertura y la
pertinencia de la educación, pues se requiere asegurar la igualdad de
oportunidad de acceso, permanencia, y conclusión exitosa de la educación básica,
logrando que los educandos desarrollen aprendizajes relevantes para su vida
presente y futura.
Lo
anterior implica revisar a profundidad las condiciones de desarrollo de las
distintas entidades de la República y precisar la función compensatoria del
Sistema Educativo Nacional, en el sentido de favorecer con mejores recursos
(humanos, materiales, financieros) y con mayor calidad a las regiones y sectores
más desprotegidos: grupos indígenas, niños migrantes, niños en situación de
calle, las niñas, menores con necesidades educativas especiales, con o sin
disacapacidad.
15.
En lo que respecta a la revaloración de la función magisterial,
en 1993 se inició el Programa de Carrera Magisterial en el actualmente
participan cerca de 800,000 maestros en servicio. El programa funciona como un
sistema de promoción horizontal en el cual los docentes sin cambiar de puesto o
actividad reciben incrementos significativos en su salario. El programa se
caracteriza y distingue de anteriores programas de estímulos por basarse en un
sistema de evaluación y por ser dirigido por una comisión bipartita SEP-SNTE.
Si bien el programa ha permitido evaluar anualmente a cantidad considerable de
profesores se hace necesario valorar el impacto que ha tenido tanto en los
resultados escolares como en la cultura de la evaluación
16.-
En el terreno de la formación y actualización docente, están en marcha el
Programa de Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales y el
Programa Nacional de Actualización Permanente (PRONAP).
En
educación normal, actualmente se atienden 201,500 estudiantes, apoyados por
16,709 maestros en 586 escuelas. La matrícula se distribuye en 30,400
estudiantes en la Licenciatura en Educación Preescolar; 49,400 en Primaria;
103,500 en Secundaria; 8,700 en Educación Especial; y 9,500 en Educación Física.
Está
en marcha una importante reforma de los planes y programas de estudio de la
Licenciatura en Educación Primaria. Los alumnos inscritos en el Plan 1997 están
actualmente cursando el 7° semestre. En
el caso de las Licenciaturas en Educación Preescolar y Secundaria, se cuenta
con el Plan de Estudios y los alumnos inscritos en el Plan 1999, actualmente
cursan el tercer semestre. Se
realiza un seguimiento del desarrollo de los procesos de formación de los
futuros docentes. Además se mejoró notablemente la infraestructura y
equipamiento de las escuelas normales.
No
obstante el impulso a la formación inicial de maestros, es necesario enfrentar
y resolver problemas de distinta naturaleza, algunos son: la reforma
institucional de las escuelas, la cual transita por sus modos de organización y
gobierno, el aislamiento de las escuelas normales respecto de las otras
instituciones de educación superior, los procesos endogámicos de formación de
los formadores, el desconocimiento de las necesidades cuantitativas reales de
profesores en cada entidad, la calidad de los aspirantes y egresados de las
escuelas normales y los mecanismos de formación de los "formadores de
docentes", por mencionar algunos de los más relevantes.
En
actualización, a través del PRONAP se ha atendido a 580,000 maestros de
educación básica y a fines del año 2000 se contará con 500 Centros de
Maestros instalados y equipados. Aún cuando el esfuerzo ha sido importante, aún
es necesario, por ejemplo, ampliar y diversificar la oferta nacional de cursos y
fortalecer la capacidad estatal de oferta de actualización. Esto último
implica que se deben precisar mejor las estrategias de actualización y
reconocer que la problemática central en la instrumentación de las acciones
del PRONAP, es que las estrategias definidas no han tenido el mismo impacto en
todas las entidades y regiones por cuestiones políticas, presupuestales o de
organización.
17.-
Con distintos alcances, se han diseñado e instrumentado diversos proyectos para
formar a docentes y directivos (directores y supervisores de escuelas) en la
gestión escolar. Desde el nivel federal y con una amplia participación en las
definiciones e instrumentación del proyecto, se desarrolla desde 1997 el
proyecto “La Gestión en la Escuela Primaria”.
Los
objetivos centrales de este proyecto son: promover la transformación de la
organización de la escuela y mejorar los resultados educativos; favorecer el
desarrollo profesional de los docentes y directivos involucrados en el proceso;
investigar para recuperar y organizar información importante en relación con
las características de la escuela y el seguimiento a los resultados alcanzados
en el proceso de innovación.
Tanto
los trabajos impulsados por el gobierno federal como aquellos de cuño estatal,
han permitido observar de cerca las condiciones reales institucionales,
laborales y políticas bajo las cuales operan las escuelas. Se observa que la
reforma curricular y pedagógica no termina de llegar al aula y a la escuela;
para revertir esta situación es necesario formular una reestructuración de la
institución escolar, profunda en su concepción y eficaz en su operación.
18.-
La educación a distancia y el uso de medios informáticos en la escuela han
ampliado paulatinamente su cobertura; no obstante ésta sigue siendo reducida si
se toman en cuenta los requerimientos de este tipo de servicio por las características
geográficas de nuestro país y los núcleos de población que aún se
encuentran al margen de servicios educativos de nivel básico y aquéllos en
donde éstos, de existir, son ineficaces e ineficientes.
19.-
En esta década por concluir, se intensificaron las acciones de evaluación
actualmente cada año, en el marco del programa de Carrera Magisterial se evalúa
a docentes, alumnos, directivos, supervisores y personal de apoyo técnico.
También
se han iniciado procesos de evaluación con base en estándares nacionales de
lectura y matemáticas y se ha participado en varias evaluaciones
internacionales.
El
Sistema Nacional de Evaluación tiene 8 años en operación. El trabajo se ha
dirigido a fortalecer una concepción de la evaluación, entendida ésta como un
proceso formativo de reflexión que toma cuerpo en los propios centros
escolares, para comprender las prácticas educativas que están desarrollando,
sometiéndolas a la crítica constructiva que permita mejorar la eficacia y la
efectividad del quehacer educativo.
20.-
La construcción de escalas equiparables de medición ha permitido disponer de
series históricas para registrar que el sistema educativo presenta incrementos
en el aprovechamiento escolar a lo largo del tiempo, no obstante; este monitoreo
debe realizarse de manera permanente para detectar posibles problemas de
estancamiento o retroceso en las habilidades de los alumnos.
Destaca
el trabajo realizado en capacitar equipos estatales para que cada entidad
federativa tenga la posibilidad de construir sus propias evaluaciones,
complementarias a las de carácter federal. No obstante, la difusión y uso de
los resultados de evaluación ha sido muy limitado, en incluso a juicio de
algunos especialistas, inexistente. En este sentido debe asegurarse el pleno
cumplimiento de la ley, que obliga a la autoridad educativa a hacer públicos
los resultados de sus evaluaciones.
21.-
Durante varios ciclos escolares, la Evaluación de la Educación Primaria, ha
permitido identificar al menos las siguientes constantes:
Las
diferencias en los resultados en el aprovechamiento escolar no tienen como
fuente principal a las entidades federativas del país, sino que estas se
producen internamente, entre los estratos al que pertenecen las escuelas;
Los
mejores niveles de aprovechamiento escolar se observan en escuelas
pertenecientes al ámbito urbano (sean públicas o privadas) y son
significativamente diferentes a los que se alcanzan en los estratos rural e indígena.
La
mayor varianza en los resultados de los alumnos se produce en la asignatura de
Español, en tanto que los de Matemáticas presentan una mayor homogeneidad. Los
resultados de las escuelas tienden a ser también heterogéneos, dependiendo del
grado y asignatura; de acuerdo con las características observadas en el
contexto de los planteles escolares.
Debe
insistirse en el hecho de que en condiciones socioeconómicas más
desfavorables, es también donde se alcanzan los más bajos niveles de logro y
ahí se encuentran las familias de los alumnos de las escuelas rurales e indígenas.
Esto se traduce en hogares con ingresos más bajos, menor equipamiento, mayor
hacinamiento, padres con menor escolaridad, alumnos con problemas de ingreso,
permanencia, extraedad, menores experiencias de preescolar y mayor incidencia de
repetición. El reto del sistema educativo es el de ofrecer un servicio
educativo de alta calidad para esta población de tal manera que se logre
aminorar los efectos de la desigualdad social.
En
contraste, se ha detectado la carencia de una oferta escolar diversificada, pues
los planteles con mejor infraestructura, organización y equipamiento así como
docentes y directores con mayor preparación y experiencia se concentran en las
escuelas de ámbitos urbanos. Incluso, los maestros de apoyo de educación
especial, esto es, los recursos adicionales se concentran en este tipo de
escuelas urbanas.
Ante
este escenario, las escuelas deben diseñar estrategias para aprovechar mejor
las habilidades de iniciación al cálculo, lectoescritura y de razonamiento
abstracto que poseen los alumnos antes de su ingreso al sistema escolar.
Asimismo, para mejorar los resultados en las escuelas y en consecuencia éstas
contribuyan a mejorar el aprendizaje en contextos desfavorables, es importante
atender los problemas derivados de la preparación inadecuada del profesorado,
fortalecer las acciones de supervisión, garantizar el adecuado equipamiento de
las aulas y de las escuelas, promover la participación activa así como la
comunicación para enriquecer el clima en el aula, mejorar la gestión escolar
por medio de acciones permanentes de diagnóstico y retroalimentación, mantener
altas expectativas sobre los alumnos, lograr la cobertura del currículum,
fomentar en los docentes el trabajo en equipo y las prácticas escolares
innovadoras así como estimular la participación de los padres de familia.
22.-
Paralelamente, en el ámbito de participación y rendición de cuentas que el
Sistema Educativo ha estimulado, se crearon los Consejos de Participación
Social para establecer una “contraloría social” que participe y proponga
cambios en la educación. Estos Consejos no han funcionado como era esperado. No
obstante, sería necesario analizar cuidadosamente aquellas experiencias que
aportan resultados importantes en materia de participación y corresponsabilidad
de la comunidad en la educación.
3.3.
Retos
La
formulación de las políticas y programas educativos para los próximos 25 años
deberá responder de manera sistémica e integral a un conjunto de retos que
exige el desarrollo del sistema educativo. Nadie duda que la educación, y en
especial la básica, es uno de los elementos más importantes en el desarrollo
individual, a la vez que impacta al desarrollo de la sociedad en su conjunto,
sobre todo en un tiempo de transformaciones a escala global y local. Distintos
diagnósticos de la situación que guarda la educación básica y la formación
de maestros en nuestro país, permiten identificar los siguientes:
1.-
El reto de la calidad.
El
sistema educativo mexicano ha logrado una extensa cobertura en la educación básica,
por lo que el reto central será por muy largo tiempo el de lograr que esta
cobertura extensa sea realmente una oportunidad de aprender con calidad, que no
constituya un privilegio ni un elemento de diferenciación o de filtro social,
sino que exista equidad en el acceso a formas satisfactorias de la calidad
educativa.
La
calidad se basa también en la pertinencia. En un país pluricultural se
requiere fomentar la interculturalidad para todos y, en la educación indígena,
la conservación y el desarrollo de la cultura propia.
Frente
a la multiplicidad de las demandas de conocimiento, la educación básica deberá
reforzar como competencia básica aprender
a aprender. Esto significa colocar en primer lugar el desarrollo de las
competencias intelectuales y culturales, el dominio pleno de códigos
fundamentales de comunicación y de relación con el conocimiento. En este
sentido se deberá reivindicar el logro universal de las competencias sobre las
cuales se constituyó la escuela contemporánea: el dominio de la palabra
escrita y el dominio del lenguaje matemático. Junto con estos dominios básicos
están las actitudes y valores de solidaridad, respeto a la diferencia, de
servicio, de búsqueda de la verdad, de responsabilidad para llevar a buen término
una tarea en lo individual y en lo colectivo; los hábitos y un comportamiento
ético. En suma el reto de la calidad está en el centro de la formación de
ciudadanos proactivos, críticos, responsables, competentes y éticos.
2.-
El reto de la equidad: igualdad de oportunidades para todos los habitantes del
territorio nacional.
Uno
de los principales retos para la sociedad mexicana al comenzar el nuevo siglo es
lograr que el continuo progreso del país sea incluyente. A pesar de las enormes
y positivas transformaciones en materia económica, social y política de los últimos
cincuenta años el porcentaje de mexicanos que viven bajo la línea de pobreza
es el mayor entre los países de la OCDE y es uno de los más altos en América
Latina.
Más
preocupante aún es que el porcentaje de personas que viven bajo la línea de
pobreza ha aumentado. La falta de equidad se concentra especialmente en la
población indígena (gran parte son a la vez migrantes), donde ni siquiera
hemos logrado la igualdad en insumos educativos y estamos ante el reto de
construir la igualdad de oportunidades de acceso y permanencia a una educación
básica pertinente y de calidad. Nuestras escuelas tienden a expulsar a los niños
menos favorecidos contribuyendo así a la inequidad.
Lograr
un progreso social incluyente, una mayor igualdad en la distribución de las
oportunidades sociales en México requerirá de intervenciones en múltiples
frentes. La educación es, sin duda, el engranaje que permitirá compensar las
desiguales condiciones de los educandos, escuelas, localidades, municipios y
estados. Asimismo, la educación deberá propiciar, obligatoriamente, que estas
desigualdades puedan superarse por la misma acción educativa.
Es
imperativo actuar en todo el sistema
educativo bajo el principio de equidad. La equidad y la justicia social
deberán ser también contenidos de aprendizaje para la escuela.
3.-
El reto del conocimiento.
La
transformación de la sociedad contemporánea, originada por la producción
acelerada de conocimientos y por su disponibilidad a través de la tecnología
de la información y la comunicación, obliga a replantearse totalmente la
concepción tradicional de los conocimientos, de los métodos de adquisición de
conocimientos, del modo de transmitir el conocimiento en la escuela, de su enseñanza
por parte de los profesores y de su recepción por parte de los alumnos. Todo
ello plantea cuestiones relativas a la evaluación del saber y a los modos de
ponerlo a prueba, así como mayores exigencias en materia de cualificaciones de
las personas, sus actitudes y valores y, algo muy importante, sus motivaciones
para aprender. La función del educador es insustituible.
La
escuela básica seguirá siendo un lugar privilegiado para atender el desafío
del aprendizaje que la sociedad del conocimiento exige a todas las personas hoy
día. Para ello, en México es muy importante asegurar a toda la población el
acceso a la escuela, velar por la permanencia en ella, los aprendizajes
relevantes para la vida personal y social y el egreso oportuno para continuar
estudiando o incorporarse al trabajo productivo y seguir aprendiendo a lo largo
de la vida.
De
manera particular el asunto urgente que la política educativa habrá de atender
es la reforma integral de lo que ahora se denomina “el nivel de educación
secundaria” de manera que se articule curricular y pedagógicamente una
educación de tipo básico de nueve grados obligatorios para la población en
edad escolar (6-14 años), universalizando, además un grado de preescolar a
todos los niños y niñas de 5 años.
4.-
El reto de la descentralización.
El
sistema educativo nacional es un recurso social que constituye un patrimonio
insustituible. Entre los diversos retos que enfrenta, hay uno que es urgente
atender: transitar de la reforma educativa a la reforma de la escuela, y esto
pasa por el convencimiento de los maestros de que los cambios son necesarios y
por la existencia de condiciones materiales e institucionales para llevarlos a
cabo.
A
pesar de la decisión de descentralizar la operación del sistema educativo en
1992, este proceso aún está incompleto. Frente a la tendencia mundial es
descentralizar la toma de decisiones respecto a la organización y gobierno del
sistema educativo en su conjunto; en México es necesario profundizar la
descentralización del sistema, lo que exige redefinir el papel de la Secretaría
de Educación Pública como órgano rector, el papel de las entidades
federativas, así como reformular la relación que en materia educativa debe
haber entre los tres órdenes de gobierno.
En
este orden de cosas, habrá que conceder mayor autonomía a las entidades para
una mayor corresponsabilidad[4]
en la conducción de su educación con un marco claro de rendición de cuentas
de los resultados educacionales.
Además,
la descentralización exige llegar a la
escuela, mediante la concesión también de una mayor autonomía en la
conducción de la institución, con objeto de que la comunidad escolar defina
sus propios criterios y estándares de mejoramiento de la calidad, sea
corresponsable por los resultados educacionales, en un marco claro de rendición
de cuentas.
El
reto de la descentralización implica repensar la estructura organizacional del
sistema educativo buscando responder a la pregunta ¿qué debe hacer al aparato
administrativo para garantizar que cada escuela, que es singular, logre sus propósitos
formativos?. Es importante advertir el riesgo de crear instancias nuevas en la
organización, sedimentando otras, pues esto posterga una auténtica
rehabilitación institucional.
La
gestión descentralizada del sistema educativo, deberá hacerse mediante un
proceso de profesionalización específica de los cuadros medios y de primer
nivel que dirigen y operan los sistemas educativos estatales y nacional. La
descentralización es sobre todo una apuesta a los actores.
5.-
El reto de la información y comparabilidad de los datos.
La
información sistemática, pertinente y oportuna sobre los distintos componentes
del sistema educativo es condición sine qua non para tomar decisiones
informadas y con responsabilidad.
La
conformación de un sistema de indicadores educativos que permitan al país
identificar sus avances y retrocesos, exige transitar de las actuales bases de
datos agregados a otras constituidas por registros individualizados de alumnos,
maestros y escuelas. El punto de llegada es contar con un diseño de indicadores
que exige definir los datos, su obtención y su procesamiento sobre diversos
aspectos del sistema: equidad, eficiencia, eficacia interna y externa,
aprendizajes, cobertura, valoración de los servicios educativos por la población,
entre otros.
6.-
El reto de los recursos.
Asegurar
una educación básica de calidad con equidad para una población cada vez más
diversificada, por su dispersión geográfica, por las desiguales condiciones de
desarrollo social, cultural y económico, por la multiculturalidad expresada por
distintos grupos étnicos, por un mercado laboral también más diferenciado y
demandante, por una sociedad en franco proceso de democratización exige de
mayores recursos económicos, humanos, materiales, tecnológicos y de
conocimiento. El incremento necesario en los recursos para la educación habrá
de acompañarse de una mayor eficiencia y racionalidad en su uso.
Una
mayor autonomía de las entidades federativas y de las escuelas, acompañada de
una mayor corresponsabilidad por los
resultados educacionales, compromete a una rendición de cuentas acerca del
destino y uso de los recursos financieros, materiales y humanos.
7.- El reto de la participación y comunicación social.
Garantizar
una buena educación básica no es sólo tarea de la escuela, sino producto del
esfuerzo conjunto de ésta y de la familia,
así como de otras instancias y medios sociales.
El trabajo conjunto debe ser el objetivo de la relación de la escuela
con la familia. Se requiere de una escuela que informe a la familia y que la
escuche. Es necesario fomentar, diseñar, sistematizar y difundir diferentes
mecanismos de información y participación. El trabajo conjunto es
imprescindible también entre el
sistema escolar y las instancias
sociales y los medios de comunicación. El sistema educativo tiene que informar
y rendir cuentas a estas instancias, y los medios masivos tienen que asumir su
función educativa con responsabilidad. La comunicación social, incluyendo la
difusión de las evaluaciones, es un primer paso a dar a nivel estatal y
federal. La construcción de mecanismos funcionales de participación es de suyo
uno de los mayores desafíos.
3.4.
Objetivos y metas de largo plazo
Objetivo
Asegurar además de la
educación preescolar, 10 grados de educación básica obligatoria, a toda la
población en edad escolar (5-15). La educación básica será de la más alta
calidad, pertinente y equitativa, para desarrollar competencias básicas para la
vida personal y familiar, la ciudadanía activa y el trabajo productivo, y,
asegurar el aprendizaje a lo largo de la vida.
Para lograr este
objetivo, el sistema educativo habrá de:
a.Contar
con una planta de maestros de educación básica que tiene la más alta
cualificación profesional y se caracteriza por su dinamismo socio-educativo.
b.
Contar con evidencias de que la escuela básica funciona como una organización
centrada en el conocimiento y el aprendizaje y,
trabaja con autonomía y responsabilidad. Para ello, dispone de una
infraestructura material (edificio, mobiliario y equipamiento moderno), y de los
recursos humanos, profesionales e institucionales que hacen que cada centro
escolar realice con éxito su función formadora de personas.
c.Tener
en funcionamiento un currículo innovador, integral y flexible, para los 10 años
de educación básica obligatoria y para la educación preescolar.
d.
Disponer de una gestión institucional del sistema educativo en su conjunto, que
asegura siempre las condiciones de autonomía y corresponsabilidad del centro
escolar y de las entidades federativas, basada
en estándares más exigentes de calidad y en el constante mejoramiento de los
mecanismos de información, planeación, operación, evaluación y participación.
e.
Mostrar con evidencias inobjetables que la sociedad mexicana recibe jóvenes de
15 años, personal y socialmente responsables y útiles.
Metas:
La proporción de alumnos que terminan educación básica
en el nivel nacional se eleva al 90%. Las diferencias entre estados y al
interior de éstos por estrato poblacional, se han reducido a menos de una
desviación estándar de la media nacional, y la población indígena termina la
educación básica en un 80%. Los índices de inclusión de menores con
discapacidad a la escuela básica regular alcanza dos dígitos del porcentaje de
la matrícula total, en condiciones de opción voluntaria de las familias Así
mismo, el 95% de los alumnos alcanzan los estándares nacionales establecidos en
lectura, matemáticas y ciencias, así como en competencia cívica,
intercultural, bilingüe y computacional y las diferencias entre los estados se
ha reducido también en menos cinco puntos de la escala de logro del estándar y
la población indígena alcanza al menos un nivel de éxito del 80%.
3.5.
Objetivo y metas del sexenio
Objetivo:
Asegurar a toda la
población en edad escolar (5-14) una educación básica de diez años[5],
de calidad, pertinente y equitativa, que desarrolle las competencias básicas
para la vida personal y familiar, la ciudadanía activa y el trabajo productivo,
y, permita continuar aprendiendo a lo largo de la vida.
Para que este objetivo se
alcance, el sistema educativo deberá:
a.Asegurar
la cualificación profesional, inicial y permanente, de alto nivel de los
educadores para la educación básica, ya que la eficacia individual y social de
los procesos educativos, sólo es posible por la acción humana de las personas
que los realizan.
b.
Transformar la escuela básica en una organización centrada en el conocimiento
y el aprendizaje con autonomía y responsabilidad. Para ello, se asegurará la
infraestructura material y los recursos humanos, profesionales e institucionales
que permitan que cada centro escolar realice con éxito su función formadora de
valores, actitudes, hábitos, habilidades, destrezas y conocimientos básicos.
c.
Realizar una reforma integral en lo curricular, lo pedagógico y lo
institucional del actual nivel de “educación secundaria” desde la
perspectiva de una educación básica
obligatoria de nueve grados.
d. Realizar una gestión del sistema educativo que
asegure las condiciones de autonomía y corresponsabilidad del centro escolar y
de las entidades federativas, basada en estándares de calidad y en nuevos
mecanismos de información, planeación, operación, evaluación y participación.
INDICADORES-METAS
A 6 AÑOS.
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OBJETIVO 1: Asegurar una
educación básica obligatoria de calidad con equidad para todos los niños
y niñas en edad escolar. |
|
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INDICADOR |
METAS |
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%
de la población menor de 3 años atendida en programas de educación
inicial. |
Incrementar
en un 10% la atención a la población menor de 3 años en programas de
educación inicial. |
|
%
de la población de 3 y 4 años que se encuentra en educación preescolar. |
Incrementar
en un 10% la cobertura de preescolar para los niños de 3 y 4 años. |
|
%
de la población de 5 años que se encuentra en educación preescolar. |
Universalizar
un grado de preescolar, fomentando la asistencia del 95% de la población
de 5 años. |
|
%
de la población indígena de 5 años que se encuentra en educación
preescolar. |
Facilitar
el acceso a la educación preescolar del 95% de la población indígena de
5 años. |
|
Variación
en el % de acceso a educación preescolar entre estados y al interior de
ellos entre distintos estratos poblacionales. |
Disminuir
al menos una desviación estándar de la media nacional las diferencias en
el acceso a educación preescolar entre estados y al interior de ellos
entre distintos estratos poblacionales. |
|
%
de la matrícula de educación básica que cuenta con un año de
preescolar. |
Para
el año 2006 todos los niños que ingresen a
primero de educación básica contarán con un año de preescolar. |
|
Variación
de la matrícula de primero de educación básica que cuenta con un año
de preescolar. |
Disminuir
al menos una desviación estándar de la media nacional las variaciones
respecto a la matrícula de primero de educación básica que cuenta con
un año de preescolar. |
|
%
de la población en edad escolar (6-14) que se encuentra inscrita en la
educación básica. |
Asegurar
el acceso al 100% y cuidar la permanencia de al menos el 95% de la población
en edad de cursar la educación básica. Todos
los niños de 6 a 14 años deberán estar en la escuela básica
independientemente que no estén en el grado que les corresponda. |
|
%
de la población indígena en edad escolar que se encuentra inscrita en la
educación básica. |
Asegurar
el acceso a la educación básica del 100% de la población indígena en
edad de cursarla y cuidar su permanencia. |
|
Variación
en el acceso a la educación básica entre estados y al interior de ellos
entre distintos estratos poblacionales. |
Disminuir
al menos una desviación estándar de la media nacional el acceso a la
educación básica entre estados y al interior de ellos entre distintos
estratos poblacionales. |
|
% de alumnos que concluyen un grado de educación
básica e ingresan al siguiente (eficiencia inter grado o tasas de
transición). |
Aumentar
la
tasa de transición entre el
1° y 2° grados de educación básica en al menos 5 puntos porcentuales. Aumentar
la tasa de transición entre el 7° y 8° grados de educación básica
en al menos 5 puntos porcentuales. Aumentar
las tasas de transición entre los grados escolares de la educación básica
en al menos 5 puntos porcentuales. |
|
% de alumnos indígenas que concluyen un grados
escolar de la educación básica obligatoria e ingresan al siguiente
(eficiencia inter grado, tasas de transición) |
Aumentar
las tasas de transición entre los grados escolares de la educación básica
de niños indígenas en al menos 5 puntos porcentuales especialmente en
los primeros grados. |
|
% de alumnos que concluyen la educación básica
obligatoria. (eficiencia terminal de la educación básica). |
Aumentar
la eficiencia terminal de la educación básica obligatoria en 15 puntos
porcentuales (de 60% al 75%) |
|
% de alumnos de zonas indígenas que concluyen la
educación básica obligatoria (eficiencia terminal) |
Aumentar
la eficiencia terminal de la educación básica obligatoria en zonas indígenas
en al menos 10 puntos porcentuales. |
|
Variación en el indicador de eficiencia terminal
de la educación básica entre estados y al interior de ellos entre
distintos estratos poblacionales. |
Disminuir
al menos una desviación estándar de la media nacional el indicador de
eficiencia terminal de la educación básica entre estados y al interior
de ellos entre distintos estratos poblacionales. |
|
% de alumnos con necesidades educativas
especiales, con o sin discapacidad y que se encuentran integrados a las
escuelas regulares de educación básica. |
Ampliar
del 0.6% al 5% la cobertura de atención a alumnos con necesidades
educativas especiales y que se encuentran integrados en las escuelas
regulares de educación básica. |
|
% de población atendida en los servicios
educativos de educación especial dirigidos a personas con discapacidad y
con necesidades educativas especiales. |
Asegurar
la inscripción a quien solicite la opción escolar de los servicios
educativos de educación especial. |
|
% de niños de poblaciones migrantes y dispersas
atendidos por servicios de educación básica. |
Incrementar
en un 5% la atención a niños migrantes y de poblaciones dispersas. |
|
Nivel de logro de los estándares nacionales en
lectura, matemáticas y ciencias para la educación básica. |
Al
menos el 80% de los niños alcanzarán los estándares establecidos en
lectura, matemáticas y ciencias para la educación básica. Disminuir
a menos de 5 puntos de la escala de logro de estándares de lectura, matemáticas
y ciencias de los alumnos de cada ciclo de la educación básica, entre
estados y al interior de éstos entre estratos poblacionales. Elevar
el porcentaje de alumnos bilingües de tercer grado de
primaria que saben leer y escribir en su propia lengua. (población indígena) |
|
Nivel de logro de estándares nacionales de
competencia cívica, intercultural y bilingüe. |
Contar
con instrumentos de medición para el año 2003. Al
menos
el 80% de los niños alcanzarán los estándares establecidos en
competencia cívica, intercultural y bilingüe para la educación básica. Disminuir
a menos de 5 puntos de la escala de logro de estándares en competencia cívica,
intercultural y bilingüe de los alumnos de cada ciclo de la educación básica,
entre estados y al interior de éstos entre estratos poblacionales. |
|
Grado de alfabetización computacional. |
Lograr
que
el 50% de los alumnos del último grado de la educación básica que sabe
manejar una computadora (paquetes comerciales, internet y otros) Incrementar
la
cantidad de horas de entrenamiento en el uso de tecnología de la
información y comunicación que tiene un alumno al egresar de la educación
básica. |
En una visión terminal a
6 años podría expresarse lo siguiente:
La proporción de alumnos que terminan educación básica
a nivel nacional se eleva de 60% al 75%. Las diferencias entre estados y al
interior de éstos por estrato poblacional, se han reducido a menos de una
desviación estándar de la media nacional, y la población indígena termina la
educación básica en un 60%. Acceden a la secundaria más del 50% de alumnos
con discapacidad de los que lo hacían al inicio del período. Asimismo, el 80%
de los alumnos alcanzan los estándares nacionales establecidos en lectura,
matemáticas y ciencias y las diferencias entre los estados se ha reducido a
menos de cinco puntos de la escala de logro y la población indígena alcanza al
menos un nivel de éxito del 60%.
OBJETIVO
2: Profesionalizar a todos los maestros de educación básica.
|
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|
INDICADOR |
METAS |
|
Nivel de logro de los estándares nacionales de
conocimientos y habilidades básicas de los aspirantes a las escuelas
normales. |
A
partir del 2001 ingresarán a las escuelas normales los
aspirantes que logren al menos el 80% de los estándares de habilidades básicas
establecidos para ello. |
|
Nivel de logro de los estándares nacionales de
competencia profesional de los maestros de educación básica al egreso de
la formación inicial. |
Contar
con
instrumentos de medición para el año 2003. A
partir del año 2004 se espera que al menos un 30% de los profesores
de educación básica logren los estándares de competencia profesional
establecidos. |
|
Nivel de logro de los estándares de dominio
establecidos en los cursos nacionales de actualización de maestros. |
Al
menos 80% de los maestros que realizan el examen de
acreditación del curso nacional de actualización que corresponda,
consiguen el nivel más alto de dominio definido. |
|
Nivel de logro de estándares de certificación
profesional de los maestros de educación básica y los formadores de
docentes. |
Contar
con instrumentos de medición y
mecanismos de certificación docente para el año 2003. |
|
Grado de vinculación entre los subsistemas de
educación universitario y de educación normal. |
En
el 2002 operarán mecanismos de vinculación formal
entre los subsistemas universitario y de educación normal. |
|
Nivel de desempeño docente. |
En
el año 2002 se contará con instrumentos de medición
para el desempeño docente. |
OBJETIVO
3: Realizar la Reforma de la Escuela Básica
|
|
|
Indicadores de acceso, permanencia, egreso
oportuno y aprendizajes relevantes para la vida individual y colectiva,
presente y futura de los educandos. |
Cfr. Indicadores del objetivo no. 1. |
|
Grado de implantación de la reforma curricular,
pedagógica e institucional del actual nivel de educación secundaria. [Pendiente desagregar variables-indicadores específicos] |
Estará
operando la reforma curricular, pedagógica e
institucional del actual nivel de educación secundaria para el ciclo
2002-2003 y contar así con un currículo integral de la educación básica
obligatoria de nueve grados para la población en edad escolar (6-14) |
|
Grado de implantación de los lineamientos pedagógicos
y de contenidos para la educación preescolar. |
Estarán
operando los lineamientos pedagógicos y de contenidos de
la educación preescolar para el ciclo 2002-2003. |
|
Grado de normalidad mínima en el funcionamiento
cotidiano de la escuela. |
Asegurar
que
todas las escuelas de educación
básica cuenten con la infraestructura mínima requerida para trabajar y
con el mobiliario y materiales educativos mínimos. Asegurar
que todos los libros de texto
para los alumnos y los materiales de los docentes se encuentren en cada
escuela al menos una semana antes del inicio del ciclo escolar. Asegurar
que el personal docente y
directivo de la escuela se encuentre en ella previo el inicio del ciclo
escolar. Disminuir
de manera significativa la rotación de maestros y directivos en las
escuelas básicas. (Contar con un estudio que permita cuantificar esta
meta) |
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Niveles de mejora continua de la calidad de la
escuela básica. |
Al
término del periodo todas las escuelas de educación
básica trabajarán con proyectos escolares. En
el año 2003 estará en funcionamiento una metodología para valorar
el desempeño de las escuelas que incorpore indicadores cuantitativos y
cualitativos de resultados y procesos. En
el año 2004 estarán funcionando nuevos mecanismos de acceso y
evaluación del desempeño de las funciones de dirección y supervisión
escolares. Para
el año 2002 estarán funcionando los nuevos lineamientos
pedagógicos y de contenidos educativos para la educación preescolar con
validez nacional. Para
el año 2006 estará operando en todas las escuelas primarias
y secundarias un currículo integral de 1° a 9° grados de educación básica. Para el año 2004 se contará con todos los libros de texto del alumno, libros de apoyo a los
maestros y demás materiales educativos que requiera el desarrollo del
currículo de educación básica.
|