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La educación forma pueblos, abre las puertas
del porvenir. En este sentido, es un asunto que involucra a todos los
agentes y capas sociales, tanto a los gobiernos como a las organizaciones
privadas, las instituciones civiles y religiosas, las escuelas, los padres
de familia, los educandos y los ciudadanos en general.
En las circunstancias actuales, este interés se centra en una revisión y
replanteamiento de las políticas, conceptos, objetivos y prácticas del
proceso educativo, con el propósito de adecuarlo, con la mayor rapidez
posible, no sólo a las demandas de los cambios que observamos en todas las
esferas de la vida en este fin de siglo, sino fundamentalmente al
requerimiento de una transformación sustancial de paradigmas.
Hay que repensar la educación; hay que reformular los esquemas de planeación
y gestión; hay que ver, desde otra perspectiva, el papel de los distintos
factores que intervienen en este decisivo campo. En resumen, es
necesario buscar nuevos enfoques, nuevos modelos educativos. |
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